dilluns, 22 de setembre del 2014

Summer memories #MENORCA

Me entristece demasiado tener que hablar ya de mis memorias veraniegas. 

Ojalá pudera retener en un tarro de mermelada el olor a mar, la sal de la piel, la incertidumbre que acompaña a los chapuzones nocturnos, el contacto del sol con la piel y ese bienestar general que te invita a fusionarte con tu toalla de la playa y a hacer la croqueta por la arena. 

#MENORCA









divendres, 29 d’agost del 2014

vamos a (no) morir todos lentamente





Una de los aspectos que más me maravillan de los poetas es la mágica habilidad que tienen para convertir sus pensamientos en poesía. De la misma manera que los músicos plasman sus sentimientos en música. La música es emoción pura y dura. La poesía, pensamientos concentrados en letras. 

En cierto modo, siento que Martha y yo hemos sido una en algún punto de nuestras vidas. 
Este poema es mi propia contradicción, una forma de vida y de pensar que anhelo pero que a la vez me cuesta aplicar. 

Y sin más preámbulos...

Muere lentamente

Muere lentamente quién no viaja
quién no lee, 
quién no escucha música
quién no encuentra gracia en sí mismo

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.

Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de
emociones,
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.

Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz con
su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos......

¡ Vive hoy !
¡ Arriesga hoy !
¡Hazlo hoy !
¡ No te dejes morir lentamente !

¡ No te impidas ser feliz !

Martha Medeiros *

Ella arriesgó pero alguien le quitó este honor. Este poema es conocido gracias a su supuesto autor, Pablo Neruda, pero la realidad es que estos versos pertenecen a la brasileña Martha Medeiros. 


divendres, 15 d’agost del 2014

CURRENT (summer) MOOD


Oda a todos aquellos que nos matamos durante el año para llegar figurines al verano, para luego cebarnos cual palomas del parque alimentadas por la abuela del barrio y finalmente volver a empezar esta rueda sin fin.


dissabte, 4 de gener del 2014

Sometimes being a friend means mastering the art of timing. There is a time for silence. A time to let go and allow people to hurl themselves into their own destiny. And a time to prepare to pick up the pieces when it’s all over. - Gloria Naylor

dissabte, 28 de desembre del 2013

Historias de arte callejero: HOT TEA.

Es curioso como el adjetivo callejero - de por sí despectivo- encaja tan bien con el reputado nombre de arte. Son señales inequívocas de que algo está cambiando en nuestras calles.

Los artistas que representan el street art (realmente no sé hasta qué punto se sienten identificados con esta comunidad) nos regalan constantemente obras para la vista y acciones desinteresadas que, para mí, sí representan un arte más auténtico, porque el  movimiento, el caldo de cultivo, está en las calles, y no en un estudio o en un museo.
Para mi es un arte que está más en contacto con la sociedad. *

* estas declaraciones parecen propias de un crítico de arte o alguien con conocimientos profesionales y  reconocidos, pero no. 


http://www.flickr.com/photos/hotandtea/

Total, toda esta zafarrancho de palabrejas (cómo mola hablar como en la edad medieval), vienen al caso porque quería hablar de las acciones de street art que te puedes encontrar, como algunos ya sospecharán, en la calle.

Hoy estaba navegando por la web de Yorokobu - gracias por existir- y me he encontrado con una publicación que hablaba de HOT TEA. Dejando a parte cualquier referencia al te caliente, se trata de un proyecto de arte urbano de la mano, y nunca mejor dicho, de un joven artista llamado Eric from London.

Como yo no lo voy a explicar mejor que el redactor de la noticia, os dejo aquí en enlace.

Lo que sí que dejo es un vídeo promocional de HOT TEA.
 

RITUALS from Hot Tea on Vimeo.


xao pescaos!

dijous, 26 de desembre del 2013

ODIAR LA NAVIDAD. PARTE II

Queridos, queridas, 

Hoy quiero hablar de un tema que nos concierne a todos y por el cual cada uno de nosotros nos hemos visto afectados en algún momento de nuestra más tierna edad:

Me refiero al decepcionante momento en el cual se te informa de que Santa Claus, Papá Noel, Los Reyes Magos de Oriente y otras divinidades no existen.

Recuerdo parte del discurso de cómo me vendieron la moto a mí: "hija, la ilusión sí que existe y la magia también, pero dentro de tu corazón".
A ver bonito es, pero me enfadé muchísimo, no por el hecho de que no existieran, sino porque me habían hecho creer que la magia existía en un mundo paralelo.

Me rompieron los esquemas en mi cabeza y me obligaron a reestructurar la realidad.

¡Me parece un auténtico timo!
Puedo sonar muy feo, pero es que realmente es lo que pienso, es una aberración.

Esto por una parte.
Y por otra,  si realmente, como sociedad, somos capaces de ponernos todos de acuerdo y de timar a los pobres niños, ¿por qué narices no nos ponemos de acuerdo con otras cosas?
Porque mira que, pensándolo fríamente, cuesta mantener una mentira tan generalizada.

Pero supongo que esto es solo una parte de los entresijos de esta, nuestra la sociedad.

mirad qué caritas



dimecres, 25 de desembre del 2013

ODIAR LA NAVIDAD. PARTE I

o cómo sobrevivir 15 días con la familia

Todo el mundo parece amar la Navidad. Oh, dulce y blanca Navidad. 
Pero a mi no me gusta nada, es más, me cogen sudores fríos cuando se acercan estas entrañables fechas.


He hecho un poco de reflexión acerca del porqué de este odio y he aquí los principales argumentos a los que he llegado: 

1. Modo compradores compulsivos
Sí, parece que la única finalidad de la Navidad sea comprar y regalar. Todo se transforma, los comercios aprovechan para vende y vender y crear necesidades que tenemos que cubrir. Y me da una rabia inhumana. 
De qué los comercios decorarían hasta al segurata de la puerta con adornos navideños si no fuera con una única finalidad, la de imponer la necesidad de comprar y hacer dineros
Que yo sepa, lo de hacer un regalo se hace para demostrar el afecto/gratitud/amor/aprecio a alguien, no porque toque hacerlo. 

2. Llenamos nuestros huecos emocionales con compras innecesarias. 
Un poco ligado al punto anterior. 
Cada año me hace regalos que NO quiero y que NO necesito, pero mi madre se empeña en que sí. Y es cuando me doy cuenta de dos cosas: 

a) Mi familia no se molesta en conocerme como para saber qué me gustaría como regalo, o si más no, qué no me gustaría. 

b) Los regalos no solo no me solucionan necesidades sino que me crean un vacío interior . No sé explicarlo, pero me doy cuenta de que las cosas materiales no me llenan, ergo lo hacen las emocionales. Tener un vacío me indica que mi familia no ha sabido llenar este hueco emocional. 

c) Hay cosas más importantes y menos banales en este mundo que el que no acierten con tu regalo, así que me deprimo aún más por estar gastando neuronas con este tema.  

3. Comemos como si no hubiera un mañana
¿Por qué este despilfarre de comida?¿Por qué? Si la excusa para ver a la familia es la comida, a mi me bastaría con un café y unas pastitas. 

4. Nos volvemos más solidarios que nunca. 
Sí, la finalidad de la acción es genial y mi queja no va por ahí. Lo que me molesta es la hipocresía. 
Solo ayudamos en momentos puntuales - si es que lo hacemos- como por ejemplo en Navidad, pero realmente me planteo porqué lo hacemos. Y es para sentirnos nosotros mejor. Mira que somos egoístas. 
¡Si se es altruista se es por convicciones y valores, no por las fechas!

5. Reunimos a familiares a los que nunca vemos. 
¿Por qué esta saaanta manía en reunir a familiares que se odian no se tragan entre ellos?
¿Porqué sí? ¿Porqué toca?
Qué devoción en hacer pasar malos ratos, tener que aguantar 4h de charlas chorras, sonrisas forzadas, silencios incómodos, etc. 


En fin, que estoy muy rabiosa y muy loca,  y esto no es bueno. 

A lo mejor no es la Navidad en sí lo que me molesta, sino el hecho de pensar que disfrutaría más haciendo unas birras con mis amigos, a los que considero mis próximos, que con la familia propia, política y hostias. 

¿Y si no me gusta la Navidad porque, al pasar más tiempo con la familia, me doy cuenta de que no tenga nada que ver con ella?

Una oveja negra se despide. 
paz y amor